Origen y otros temas

1. Lamento que tu experiencia haya sido nada más que un negocio..., no te equivocaste a elegir a ese perro como tu compañero, igual que si se tratara de cualquier otro, todos son igual, la pena es que aún no se entienda que comerciar con ellos es un error, y que a diario sigan muriendo atropellados en nuestras carreteras, maltratados a manos de salvajes, y se vea toda la tristeza y decepción en los ojos de aquellos que tienen la suerte de ser recogidos en las protectoras de España, que a base de esfuerzo y poca o ninguna ayuda institucional luchan a diario para dar una vida digna a todos cuantos recogen.
2. Agradezco tu comentario y la visita a esta página.
3. Lo cierto es que a veces nos desesperamos, cuando día tras día se nos van de las manos, vemos como ya no podemos hacer más por ellos, y sobre todo ahora, cuando llegan estas fechas, y la gente no entiende que no regala un objeto, que es un ser vivo, que tiene sus necesidades, que será capaz de todo por verte feliz y por estar a tu lado, y al cabo de unos meses, aparecen por las calles, por las carreteras, perrillos muertos de hambre y en la mayoría de los casos, molidos a palos..., no sé si me entiendes, pero para mí, la venta de un animal, no debería permitirse. Igual que no se compra un amigo, a un hermano. EN fín, gracias por tu amabilidad, siento si yo no fui tan amable en el primer comentario.
4. El abandono, maltrato y destrucción de la naturaleza ( animales, vegetales y minerales ), son delitos morales, no legales, que sólo podremos cambiar con educación desde la infancia.
Gracias, otra vez, por visitar nuestro blog.
5. Animalista, te entiendo perfectamente, mejor de lo que puedes imaginar. Y aunque a tí te lo ha parecido, lo nuestro no es un negocio ni mucho menos. Creo que la solución al abandono y maltrato de animales no pasa necesariamente por prohibir su venta, sino por educar a las personas desde niños, como dice Servalabari. Mira Animalista, si desde el colegio y especialmente en las familias se fomentara el amor y respeto a los animales, esta conversación que tenemos ahora sería imposible de imaginar pues ¿a quien se lo podría ocurrir apalear, pegar o abandonar a un perro? pero claro, si todavía hay niños que viven en un entorno donde patear, pegar a animales, e incluso cosas peores, son "normales" y sus padres tampoco se inmutan ¿que debemos esperar?.
Gracias por tu comentario, visítanos siempre que lo desees.
Lola.