UN MUNDO ROSA TRASNOCHADO Y RANCIO
17/04/2008
Empiezo con la respuesta que dió Alfonso Guerra: ¿pero Berlusconi no es un delincuente?
Este señor ha hecho que nos recuerden a muchos hombres y mujeres que aún existen mentes rancias y chapadas a la antigua que ostentan puestos de poder. Critica de una manera muy soez la puesta en valor del presidente Zapatero por su gobierno en esta nueva legislatura. Encima dice que en Italia no hay tantas mujeres "válidas" para la política (en su gobierno actual tendrá 4 mujeres y 8 hombres). Evidentemente con esa mentalidad machista le será difícil incluso visualizarlas. En un teledario salió también, en una entrevista donde una mujer joven le preguntaba por problemas relacionados con el empleo precario, las hipotecas, etc, y el sale con que se busque un marido con dinero, que era muy atractiva y tendría posibilidades... y no nos olvidemos que es el primer ministro de un país. Es triste que existan dirigentes que vivan y gobiernen tan alejados de la realidad, de la búsqueda de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres, y también, tan lejos del respeto. Del respeto a las decisiones de gobierno de un Presidente de un país y del respeto a su ciudadanía.
Su entendimiento del color rosa no va más allá de la época de las cavernas, resultando un hombre muy criticado por sus comportamientos sexistas, detrás o ante las cámaras, haciendo gala de su "hombría".
Ha sido producto del mismo proceso de movimiento incómodo de estructuras patriarcales y tradicionales que surgió cuando la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo, donde la iglesia católica y un importante sector de la derecha española criticó, incluso con una muestra de falta de respeto importante, a la decisión del gobierno socialista, atentando a la intimidad de muchísimas personas que reclamaban este derecho desde hacía tiempo. Pues esto es lo mismo, el hecho de que un gobierno socialista apueste por crear un gobierno con 9 mujeres y 8 hombres, sin olvidar la creación del Ministerio de Igualdad, remueve muchas conciencias machistas. A esto le sumamos la falta de recato, de respeto y ganas de salir en prensa a nivel europeo de este señor, y tenemos la receta perfecta: la visión trasnochada de Berlusconi de un mundo rosa.