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		<title>Curso "Lengua, Aprendizaje y Desarrollo"</title>
		<link>http://www.cuadernosciudadanos.net/victoramar</link>
		<description>V&#237;ctor Amar (Profesor de Nuevas Tecnolog&#237;as y Medios de Educaci&#243;n en la Educaci&#243;n. Departamento de Did&#225;ctica. Universidad de C&#225;diz. Espa&#241;a)</description>
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			<title>Educar en medios: educar para las pantallas</title>
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			<pubDate>Sat, 21 Apr 2007 19:29:04 +0000</pubDate>
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			<description>Autor: V&#237;ctor AmarUniversidad de C&#225;diz. Facultad de Ciencias de la Educaci&#243;n. Campus Universitario de Puerto Real. Pol&#237;gono R&#237;o San Pedro, 11510 Puerto Real, C&#225;diz. Tlfno. (956) 016249. Fax (956) 016253. victor.amar@uca.es(Recibido Noviembre 2006; aceptado Diciembre 2006).Biblid (0214-137X (2005) 21; 215-227)PUBLICADO EN LA REVISTA "TAVIRA" N&#186; 20 (Facultad de Educaci&#243;n. Universidad de C&#225;diz. C&#225;diz)ResumenLa educaci&#243;n del siglo XXI nos exige estar actualizado. Tal vez, una de las maneras de no quedar obsoleto en nuestro quehacer diario es atender a los diferentes escenarios educativos y, con ello, considerar a los medios de comunicaci&#243;n. Para nuestra actualizaci&#243;n proponemos en primer lugar establecer un marco de reflexi&#243;n en torno a la relevancia de educar en medios, adem&#225;s contribuir al debate con la redacci&#243;n de un dec&#225;logo sobre los medios en la educaci&#243;n. Igualmente, conocer el lenguaje de los medios ser&#237;a otro aspecto de suma relevancia, as&#237; como atender a la formaci&#243;n del profesorado en medios. Cuatro secuencias para atender a los medios en el entramado de la educaci&#243;n.Palabras claves: Educaci&#243;n en medios; Lenguaje de los medios; Formaci&#243;n del profesorado; La educaci&#243;n en el siglo XXI.SummaryThe 21st century education makes us have our knowledge updated. Perhaps, one way not to become odd in our everyday task consists of attending the different educative scenarios and, in this way, taking into account the mass media. To update our knowledge, we propose, on the first place, establishing a framework for the reflection about the relevance of media education, and also to make a contribution to the debate by creating a decalogue on mass media in education. In the same way, getting to know media language would also be a very important aspect, as well as attending to teachers training on media. Four sequences to attend the media in the educational network.Key words: Media education, Media language, Teachers training, Education in the 21st century. R&#233;sum&#233; L&#8217;&#233;ducation du XXI si&#232;cle exige de nous que nous nous mettions &#224; jour. Il se pourrait que l&#8217;une des mani&#232;res de nous actualiser quotidiennement soit d&#8217;&#234;tre attentifs &#224; la diversit&#233; de la sc&#232;ne &#233;ducative et donc, d&#8217;envisager l&#8217;apprentissage parles m&#233;dias. Ainsi, nous proposons dans un premier temps d&#8217;&#233;tablir un cadre de r&#233;flexion autour de l&#8217;importance d&#8217;&#233;duquer par les m&#233;dias. Dans un second temps, nous proposons de participer au d&#233;bat en r&#233;digeant un d&#233;calogue sur les m&#233;dias dans l&#8217;&#233;ducation. D&#8217;autre part, conna&#238;tre le langage des m&#233;dias, ainsi que s&#8217;occuper de la formation des enseignants semblent &#234;tre deux aspects particuli&#232;rement importants. Voici donc quatre s&#233;quences pour prendre en compte les m&#233;dias dans le monde de l&#8217;&#233;ducation.Mots-cl&#233;: &#201;ducation dans les m&#233;dias ; Langage des m&#233;dias ; Formation des enseignants ; L&#8217;&#233;ducation au XXI si&#232;cle.----0----  &#8220;El estudio de los medios de comunicaci&#243;nest&#225; estrechamente relacionado con el impacto de la ideolog&#237;a en la sociedad. La ideolog&#237;aalude a la influencia de las ideas en las creenciasy acciones de las personas&#8221;Anthony GiddensLa relevancia de educar en medios pasa por la propia coherencia de educar en la contemporaneidad. A nadie se le escapa la necesidad de convivir con el tiempo en presente; de igual modo, que lo que se persigue con la educaci&#243;n en medios es un gesto de lucidez y permisibilidad que posibilite a la ciudadan&#237;a participar de la cultura contempor&#225;nea, tal como se presenta y representa a trav&#233;s de los mass media (Bryant y Zillmann, 1966; Wolf, 2000).&#8220;Estamos inmersos en una cultura audiovisual que obliga a las instituciones educativas a reflexionar sobre la validez actual de sus concepciones did&#225;cticas y sobre la funcionalidad de sus proyectos&#8221; (Quiroz, 1997: 31).Educar en medios no s&#243;lo para ser meros receptores sino, tambi&#233;n, para desarrollar la posibilidad de convertirse en emisores; adem&#225;s de fomentar con la educaci&#243;n en medios desde la convivencia, hasta la autonom&#237;a del alumnado, pasando por la cr&#237;tica y la reflexi&#243;n de lo que se proyecten en las pantallas... &#8220;Una educaci&#243;n en medios no se contenta con el an&#225;lisis de los textos; propone una reflexi&#243;n cr&#237;tica sobre los medios y sobre las relaciones sociales representadas en sus mensajes.Una educaci&#243;n en medios significa desafiar las representaciones tal como aparecen en los medios&#8221; (Morduchowicz, 2003: 44).Por la mayor&#237;a de los espectadores/lectores se admite que el avance de los medios en la cotidianeidad es sumamente relevante. Por ejemplo, los menores pasan, tal vez, el mismo tiempo frente a &#233;stos electrodom&#233;sticos que en la escuela y se convierten en ni&#241;eras electr&#243;nicas; mientras que los adultos acogen a los medios en calidad de hu&#233;sped alienante. Asimismo, los medios de comunicaci&#243;n de masas, al igual que los nuevos medias, se han erigido como un indiscutible referente de socializaci&#243;n. Con todo, el universo medi&#225;tico penetra y permanece en la ciudadan&#237;a y ha de ocupar y preocupar a la comunidad socioeducativa. En las pantallas se emiten un sinn&#250;mero de valores y contravalores que, a veces, son contrapuntos a los transmitidos en el seno del aula. No ser&#237;a pertinente enfrentarse a este agente de socializaci&#243;n, que funciona como agencia (con sus emisiones, merchandising, marketing&#8230;), sino que lo m&#225;s inteligente ser&#237;a saber utilizarlo en su justa medida y sacarle el m&#225;ximo provecho. Cada vez que se ilumina una pantalla, quiz&#225;, estemos contribuyendo al derrumbe de uno de los muros del aula (McLuhan y Carpenter, 1981) y, de este modo, acerquemos la realidad exterior a la escuela. Con todo, se hace necesario su conocimiento y utilizaci&#243;n id&#243;nea. Con el fin de adquirir aquellas imprescindibles competencias educativas para adaptarnos a los tiempos en presente se hace necesario actualizarse y atender a los medios de comunicaci&#243;n con lucidez e idoneidad. En este sentido el pensador uruguayo Mario Kapl&#250;n, (1998: 158) apunta &#8220;considerar a la comunicaci&#243;n no como un mero instrumento medi&#225;tico o tecnol&#243;gico sino ante todo como un componente pedag&#243;gico. En tanto interdisciplina y campo de conocimiento, en la &#8220;comunicaci&#243;n educativa&#8221; as&#237; entendida convergen una lectura de la pedagog&#237;a desde la comunicaci&#243;n y una lectura de la comunicaci&#243;n desde la pedagog&#237;a&#8221;. Con todo ello, pensamos en la emergente cultura del docente de la contemporaneidad que se hace coincidir con la innovaci&#243;n educativa y la necesidad del cambio. Las cosas no son o no se deben ense&#241;ar de la misma manera que se hac&#237;an tradicionalmente. Es pertinente revisar el modo de ense&#241;ar, partiendo de la base de que los &#8220;contenidos&#8221; son otros, del mismo modo que las formas de aprender son otras, as&#237; como los escenarios tambi&#233;n se han visto diversificados y, adem&#225;s, que los narratarios igualmente han cambiado, vi&#233;ndose fascinados por el discurso seductor y persuasivo de la imagen en movimiento. Estamos intentando poner de manifiesto la necesidad de una nueva &#233;tica en el profesorado, actualizada e innovadora... Del mismo modo que evidenciamos un nuevo compromiso en el alumnado que se erija como part&#237;cipe activo del proceso con los medios (Clark y Salom&#243;n, 1986).Por otro lado, el quehacer creativo no se puede eludir como basamento de lo que entendemos como educar en medios. Ciertamente, la propuesta es la de desenvolver, de la misma manera, las posibilidades activas y creativas del espectador/alumnado. Un modelo de ense&#241;anza-aprendizaje eminentemente pr&#225;ctico e innovador que pretende poner sobre el tapete la consigna de aprender haciendo y sintiendo. &#8220;La instituci&#243;n educativa puede seguir viviendo de espaldas a la realidad social que vivimos, ignorando los medios o haciendo un uso alienador de los mismos, repitiendo id&#233;nticos esquemas o utiliz&#225;ndolos indiscriminadamente; o bien puede tender hacia una utilizaci&#243;n planificada, cr&#237;tica y creativa de los &#8220;mass media&#8221; a partir de una reflexi&#243;n meditada de los equipos de profesores.La introducci&#243;n de los medios audiovisuales y de comunicaci&#243;n en nuestras aulas puede y tiene que ser la punta de lanza que permita esa reflexi&#243;n seria sobre nuestro modelo de entender y concebir la ense&#241;anza. Los medios ofrecen una privilegiada oportunidad para cambiar y mejorar&#8221; (Aguaded, 1996: 16-17).En este macro contexto que acabamos de abrir, aparece de forma paralela a la de educar en medios la acepci&#243;n de educar con medios, que podr&#237;amos establecer en su triple vertiente de utilizaci&#243;n:&#8226;	Saber utilizarlo como apoyo (en la clase)&#8226;	Saber utilizarlo como lecci&#243;n (de una clase) &#8226;	Saber utilizarlo como proceso (por una clase)Con la intenci&#243;n de presentar otro punto de vista al respecto reproducimos el enfoque se&#241;alado por Natalia Bernabeu Mor&#243;n (1995: 9) quien hace coincidir los contenidos educativos de la Educaci&#243;n en Medios de Comunicaci&#243;n (EMC) con los conceptos, los procedimientos y las actitudes, seg&#250;n se corresponda con educar en medios, educar con medios y educar ante los medios, respectivamente:- La educaci&#243;n en los medios: el curr&#237;culo incluye los conceptos b&#225;sicos relativos a la lectura entendida en un sentido amplio: diferentes c&#243;digos (verbales, visuales, sonoros, audiovisuales); medios de comunicaci&#243;n; fuentes de informaci&#243;n y tratamiento de la misma; soportes en los que aparece la informaci&#243;n; lugares de almacenamiento y consulta de documentos: bibliotecas, hemerotecas, fonotecas, videotecas; nuevos medios t&#233;cnicos y posibilidades de uso, etc.- La educaci&#243;n con los medios: el curr&#237;culo insiste en la adquisici&#243;n de procedimientos como la lectura cr&#237;tica y comprensiva de los mensajes massmedi&#225;ticos, la utilizaci&#243;n de variadas fuentes de informaci&#243;n y documentaci&#243;n, la adquisici&#243;n de t&#233;cnicas de trabajo cient&#237;fico; estrategias de recogida, selecci&#243;n, archivo, recuperaci&#243;n y transmisi&#243;n de la informaci&#243;n.- La educaci&#243;n ante los medios: el curr&#237;culo se&#241;ala la necesidad de desarrollar determinados valores en relaci&#243;n con la abundancia de informaci&#243;n que ofrece nuestra sociedad: actitudes de consumo selectivo, an&#225;lisis cr&#237;tico de los mensajes, contraste con la realidad, postura activa ante los medios, formaci&#243;n de un criterio propio y formaci&#243;n en valores. Ahora bien, para el &#233;xito de la utilizaci&#243;n de los medios en el acto did&#225;ctico es pertinente, tal como indica el profesor catal&#225;n Joan Ferr&#233;s (1994: 57 y ss.), que: &#8220;La selecci&#243;n de un medio deber&#225; hacerse, pues, en funci&#243;n de sus atributos espec&#237;ficos y de su capacidad para cumplir la tarea did&#225;ctica que el profesor le desea asignar. (...)&#8221;.	Antes de dar por finalizado este ep&#237;grafe inicial que centra su discurso en la importancia y necesidad de educar en medios con un sentir cr&#237;tico (Piette 1996), compartiremos el texto suscrito por los profesores de la Universidad de Sevilla, Cabero y Romero Tena, con respecto a la educaci&#243;n en medios:&#8220;La Educaci&#243;n en los Medios ha de ser una educaci&#243;n que pretenda hacer comprender qu&#233; son los medios, c&#243;mo funcionan, c&#243;mo se elaboran sus mensajes y c&#243;mo se difunden. Una educaci&#243;n que permita a los receptores reflexionar sobre la imagen del mundo y sobre la realidad que les es transmitida y de la que, al mismo tiempo, participan&#8221; (Cabero y Romero Tena, 2001: 131).Sin embargo, contrarrestar los envites de los medios de comunicaci&#243;n y los valores que en ellos se socializan es arduo y complicado, ya que el tiempo de exposici&#243;n y la actitud que mantiene la ciudadan&#237;a en general hace prever que es un tanto dif&#237;cil paliarla. Entre la educaci&#243;n y los medios se establece un conflicto que seg&#250;n V&#225;zquez Freire (2000: 56) los valores promovidos por la escuela y los transmitidos por los medios se pueden establecer a partir de un esquema dual &#8211;centrado en la dicotom&#237;a de valores, as&#237; como concepto, procedimiento y actitudes&#8211;, que sirve para iniciar un debate que preocupa a la opini&#243;n p&#250;blica en general, ya que la escuela prioriza un discurso mientras que los medios (principalmente la televisi&#243;n, que es la m&#225;s extendida y la que la mayor&#237;a de la poblaci&#243;n suele asistir, aunque avanza, con otras caracter&#237;sticas, el videojuego o Internet) inspira otras ense&#241;anzas (Morduchowicz, 2001; Garc&#237;a Matilla, 2003). Una preocupaci&#243;n que se extiende y de la cual nosotros no podemos permanecer al margen e impasibles. En este sentido, ya no vale con mirar a otra parte &#8211;como dir&#237;a Saint&#8211;Exup&#233;ry: &#8216;para ver claro basta con cambiar de direcci&#243;n la mirada&#8217;&#8211;, pues en todo o en cualquier lugar, se refleja el sentir de los medios de comunicaci&#243;n de masas, algo que preocupa e intranquiliza. Las pantallas lo invaden todo y aglutinan e impulsan un modo de sentir y comportarse: atendiendo a los hechos m&#225;s banales como otros con unas caracter&#237;sticas m&#225;s complejas a tenor de gustos, modas, comportamientos&#8230;Educar en medios significa poder, de un lado, contribuir a un mejor conocimiento y, de otro lado, poder favorecer a la creaci&#243;n de una sociedad m&#225;s justa, con menos manipulaci&#243;n y con personas m&#225;s responsables (Buckingham, 2004). Con esta intenci&#243;n establecemos, en los apartados siguientes, un dec&#225;logo sobre los medios en la educaci&#243;n, abordamos el lenguaje de los medios y, por &#250;ltimo, atendemos a la formaci&#243;n del profesorado en medios.Dec&#225;logo sobre los medios en la educaci&#243;nLa importancia de los medios de comunicaci&#243;n en la educaci&#243;n es un aspecto incuestionable, a nuestro entender, en nuestros d&#237;as. Sin embargo, debemos conocer cu&#225;les son las funciones que &#233;stos pueden y deben desempe&#241;ar dentro del contexto educativo para que realmente tengan sentido e intencionalidad, as&#237; como las posibilidades educativas de los mismos. Para ello, hemos elaborado un dec&#225;logo en el que recogemos de manera gr&#225;fica diez reflexiones acerca de las posibilidades educativas de los medios de comunicaci&#243;n en el aula, ya que permite poner en juego algunos de los elementos m&#225;s importantes que se dan cita en el escenario educativo. Estamos ante una interesante herramienta pedag&#243;gica y did&#225;ctica que ha de propiciar situaciones de ense&#241;anza-aprendizaje. Las posibilidades educativas que otorgamos a las pantallas son:1.- Educar en la contemporaneidad 2.- Presentarse como un activador del conocimiento3.- Introducirse como un aliciente motivador para el saber y poner al alumnado en relaci&#243;n con su realidad	4.- Contemplarse como hacedores de preguntas m&#225;s que como una herramienta que facilita respuestas o un recurso donde se obtengan soluciones5.- Promover el acceso a la informaci&#243;n y a la constataci&#243;n de &#233;sta6.- Favorecer el manejo aut&#243;nomo y cr&#237;tico de la informaci&#243;n, promoviendo el pensamiento cr&#237;tico y reflexivo (describir, comparar, relacionar, clasificar, etc.) con la finalidad de que posibilite la adquisici&#243;n o mejora de habilidades intelectuales para seleccionar, analizar y comprender la informaci&#243;n y a los medios. 7.- Contribuir al aprendizaje significativo y atender a la diversidad cultural y ritmos de aprendizaje8.- Facilitar mecanismos que permitan la integraci&#243;n y el di&#225;logo te&#243;rico-pr&#225;ctico9.- Incentivar la participaci&#243;n real (y no s&#243;lo simb&#243;lica) del estudiante en su proceso de aprendizaje. Para ello, es aconsejable que los estudiantes creen materiales producto de su acci&#243;n investigativa, con el prop&#243;sito que los medios active la relaci&#243;n entre los que ense&#241;an y los que aprenden10.- Presentar la posibilidad de establecer una relaci&#243;n interactiva con la mayor&#237;a de los componentes del curr&#237;culum	Este dec&#225;logo (de posibilidades) queda completado con la aportaci&#243;n, en 15 puntos, que elabora el profesor sevillano Julio Cabero Almenara (2001: 289-290) a prop&#243;sito de la relaci&#243;n que mantiene los medios de comunicaci&#243;n y el proceso de ense&#241;anza-aprendizaje, sea como motivo de estudio, reflexi&#243;n o an&#225;lisis:1.	Los efectos que tienen en la sociedad en general y en la educaci&#243;n en particular.2.	La importancia que el aprendizaje mediado tiene para el ser humano, tanto a nivel cognitivo como afectivo y psicomotor.3.	El papel que desempe&#241;an como elementos intermediarios del curr&#237;culum.4.	Ofrecen respuesta a la diversidad de planes de inserci&#243;n masiva de medios en los contextos instruccionales que se est&#225;n produciendo.5.	La necesidad de ir elaborando un cuerpo te&#243;rico que nos ayude a comprender su funcionamiento curricular.6.	El desconocimiento actual que tenemos sobre el porqu&#233; y c&#243;mo funcionan en contextos curriculares.7.	La carencia de investigaciones que nos aporten elementos para la formaci&#243;n de un modelo comprensivo sobre su funcionamiento.8.	La significaci&#243;n que tiene como instrumento de aprendizaje.9.	La aparici&#243;n de nuevos canales de comunicaci&#243;n respecto a los cuales desconocemos sus verdaderas potencialidades para el aprendizaje.10.	La importancia que tienen como elementos motivacionales.11.	Las interacciones simb&#243;licas que establecen con las habilidades cognitivas de los sujetos.12.	La significaci&#243;n que tienen como elementos ideol&#243;gicos.13.	Ser elementos claves en el proceso de comunicaci&#243;n educativa.14.	Ser elementos determinantes para la construcci&#243;n de entornos educativos.15.	Las posibilidades que poseen para presentar informaciones a la que no podemos acceder por nuestras caracter&#237;sticas fisiol&#243;gicas e hist&#243;ricas.	En definitiva, son muchas las posibilidades educativas de los medios de comunicaci&#243;n en la educaci&#243;n y, por ello, se erigen como uno de los mejores aliados en el proceso de ense&#241;anza-aprendizaje, siempre que &#233;stos sean utilizados con una intencionalidad educativa y sean contemplados de manera acertada en el curr&#237;culum, teni&#233;ndose presente la interrelaci&#243;n de todos los elementos que confluyen en el marco educativo. Los medios en la educaci&#243;n requieren una disposici&#243;n por parte del profesorado que ha de dominar desde el conocimiento a las posibilidades did&#225;cticas con que cuenta el medio utilizado&#8230; e, inclusive, a la disposici&#243;n formal del aula o el ambiente luminoso mejor para la clase, entre otros aspectos. No obstante, el profesorado implicado ha de conocer igualmente su lenguaje, su tecnolog&#237;a y, como no podr&#237;a ser menos, su discurso. El lenguaje es un pretexto para acercarnos a los medios y poder entrar a conocerlos y utilizarlos mejor.El lenguaje de los mediosQuiz&#225; es obvio, o no, pensar que un primer estadio para utilizar de manera id&#243;nea los medios en el curr&#237;culum es acerc&#225;ndose a su lenguaje. Nuestra estrategia se centra en conocer su modo de expresi&#243;n y, de este modo, extraerle un ulterior aprovechamiento educativo.El conocimiento del sistema simb&#243;lico, as&#237; como el modo de construcci&#243;n a partir de la tecnolog&#237;a de transmisi&#243;n y el mensaje transportado por el medio es una labor necesaria. Igualmente, las coordenadas psicoling&#252;&#237;sticas en el marco de la sintaxis (orden), sem&#225;ntica (sentido) y pragm&#225;tica (uso) se hacen imprescindibles (Brockart, 1977; Vallet, 1977; Saussure, 1980; Valle Arroyo, 1992).El conocimiento del sistema simb&#243;lico es de suma relevancia en una sociedad mediatizada como la contempor&#225;nea, donde es dif&#237;cil encontrarlo en estado puro, debido a su gran interacci&#243;n con otros sistemas simb&#243;licos. El ejercicio por interpretarlo o decodificarlo en su justa medida es una consigna a seguir, con el prop&#243;sito de continuar perteneciendo y participando de la cultura del siglo XXI. A trav&#233;s de los diferentes sistemas simb&#243;licos la sociedad se encuentra pr&#225;cticamente mediatizada, de tal manera que nosotros mismos somos &#8220;s&#237;mbolos&#8221; dentro del gran mecanismo sociopol&#237;tico de la sociedad globalizada, neoliberal y postmoderna.Dentro de este panorama mediado y globalizado, los medios de comunicaci&#243;n (de masas) tienen due&#241;o y emiten los mensajes que desean. Aglutinan y hacen que sintonicemos con ideas o pautas de consumo que nos homogenizan, como atisbara perspicazmente y con gran lucidez el cineasta italiano, Roberto Rossollini, en la d&#233;cada de los 70: &#8220;Pero estos medios &#8211;incluyendo a la prensa, radio, televisi&#243;n y, por supuesto al cine&#8211;, no lo olvidemos, se hallan al servicio de grupos dominantes que los manejan a su antojo; para servirlos adecuadamente, necesitan del &#233;xito a toda costa. &#8220;(...) Los medios de comunicaci&#243;n moldean la opini&#243;n p&#250;blica, a fin de ponerla al servicio de la voluntad imperante. Todo pensamiento que no pueda ser inmediatamente aprovechado con fines pol&#237;ticos, se desecha sin m&#225;s&#8221; (Rossellini, 1977: 114-115).Ante esta homogenizaci&#243;n premeditada hace falta conocer el lenguaje de la contemporaneidad. Es necesario desprenderse de la catatonia medi&#225;tica y comprender los diferentes sistemas simb&#243;licos que generan procedimientos comunicativos y representativos. En la actualidad no es v&#225;lido s&#243;lo conocer los mecanismos con que se construye la palabra escrita o transmitida, se hace necesario conocer y utilizar correctamente el lenguaje de la imagen fija, en movimiento, audiovisual, multimedia, digital, etc.&#8220;Todos los ni&#241;os que est&#225;n ahora en la escuela pasar&#225;n la mayor parte de su vida adulta como ciudadanos del siglo XXI. No tenemos que retroceder sino avanzar hacia lo b&#225;sico, hacia el desarrollo de las aptitudes y habilidades que todo el mundo necesita si se le quiere educar para la vida en el siglo pr&#243;ximo&#8221; (Masterman, 1993b: 29).Igualmente, la importancia del conocimiento de los medios est&#225; en relaci&#243;n con la pir&#225;mide de la comunicaci&#243;n sostenida por el comunic&#243;logo norteamericano Denis McQuail (1999: 36), quien defiende que los medios de comunicaci&#243;n de masas abarcan a toda la sociedad, inclusive, la escuela, adem&#225;s de que somos sabedores del tiempo que luego el alumnado pasa ante los medios empap&#225;ndose con ellos y sin, pr&#225;cticamente, ning&#250;n tipo de &#8220;defensa&#8221; u orientaci&#243;n.La extensi&#243;n y presencia de los medios, en cantidad y calidad, hacen que sean motivo de estudio y an&#225;lisis. Con ello, desde la instituci&#243;n educativa se ha de tener muy presente el conocimiento del lenguaje de los medios, para conocerlo, comprenderlo y utilizarlo con propiedad. De este modo, se advierte imprescindible la alfabetizaci&#243;n medi&#225;tica.&#8220;Todos los profesores que entiendan que la comunicaci&#243;n no est&#225; restringida al lenguaje hablado y escrito y a la comunicaci&#243;n en el aula deber&#237;an incluir en sus materias la lectura de im&#225;genes y la &#8220;escritura&#8221; de documentos audiovisuales. La ense&#241;anza de los medios audiovisuales deber&#237;a integrarse a trav&#233;s del curr&#237;culum, de modo que &#8220;leer&#8221; y &#8220;escribir&#8221; mensajes visuales fuera una destreza coherente, que los estudiantes considerasen tan relevante para sus vidas como la lectura y escritura del lenguaje verbal. Los medios audiovisuales ejercen una influencia sobre nuestras vidas que nos invade desde todas partes y su ense&#241;anza deber&#237;a realizarse tambi&#233;n en todas partes&#8221; (Greenaway, 1996: 53).La interacci&#243;n de los diferentes sistemas simb&#243;licos va m&#225;s all&#225; del canal. Ellos est&#225;n en continua construcci&#243;n adapt&#225;ndose y adaptando las configuraciones mentales de los receptores. M&#225;s all&#225; de las propias razones instrumentales que se le pueden otorgar a los medios, la importancia de su imbricaci&#243;n en la sociedad y en la educaci&#243;n determina la necesidad de su estudio y an&#225;lisis. Es decir, ciertamente ponemos de manifiesto la importancia de promover una educaci&#243;n comprensiva e interpretativa, teniendo como com&#250;n denominador a la educaci&#243;n (el marco referencial del curr&#237;culum, del proceso de ense&#241;anza-aprendizaje, etc.), a la comunicaci&#243;n (medios, lenguajes y discursos, etc.) y a la sociedad (mediatizada, globalizada, etc.). Tres ejes que est&#225;n siendo imprescindibles en nuestro discurso: la educaci&#243;n, la comunicaci&#243;n y la sociedad.	Fuente: elaboraci&#243;n propiaLa idea que defendemos es que en la actualidad se hace indispensable la alfabetizaci&#243;n medi&#225;tica (Babin, 1991: 13 y ss.; Mastermann, 1993a). Obviamente, por una presencia de cantidad (n&#250;mero de aparatos u horas frente a ellos, entre tantos otros aspectos a se&#241;alar) como de calidad de la programaci&#243;n&#8230; la mirada y el conocimiento de los medios se hacen necesarios, as&#237; como pretender entenderlos, expresarse con ello&#8230; e integrarlos en la ense&#241;anza.&#8220;Los signos y los s&#237;mbolos son el veh&#237;culo del significado, y juegan un papel en la vida de la sociedad, en una parte de esta sociedad, que es la que de hecho les da vida. El significado es utilizado, o emerge, a partir de su uso. (...).El enfoque para la comprensi&#243;n supone adquirir las destrezas que permiten ir m&#225;s all&#225; del mundo tal y como estamos acostumbrados a percibirlo a trav&#233;s de c&#243;digos ling&#252;&#237;sticos, signos culturales, y el poder establecido. Esta habilidad constituye un paso no s&#243;lo en el aprendizaje para ense&#241;ar, sino tambi&#233;n en el aprendizaje para pensar, constituyendo una teor&#237;a subyacente de hacer el mundo, en la medida en la que rehacemos y renombramos nuestro mundo, damos sentido al mundo&#8221; (Hern&#225;ndez, 2000: 48-53). Con estas l&#237;neas a modo de introducci&#243;n a una tem&#225;tica emergente de gran repercusi&#243;n social y educativa, hemos pretendido evidenciar la necesidad de conocer el lenguaje de los medios de comunicaci&#243;n, ya que &#233;ste se hace necesario para la sociedad del siglo XXI: la sociedad de la informaci&#243;n, la comunicaci&#243;n y el conocimiento; debido a que la presencia de los medios dentro y fuera del aula es una realidad. Un triunvirato &#8211;insistimos&#8211; entre educaci&#243;n, comunicaci&#243;n y sociedad que se ha de conocer con propiedad (Amar, 2006b).E, igualmente, estamos convencidos de la necesidad de estar alfabetizados en medios pero, tambi&#233;n, hace falta saber desenvolvernos con su lenguaje. Es decir, establecemos un llamamiento para que el alumnado y el profesorado realicen experiencias con los medios no s&#243;lo como receptores sino, tambi&#233;n, como emisores. No basta con ser sujetos que reciben mensajes mediados&#8230; hace falta presentarles cara y erigir un di&#225;logo con los medios: a trav&#233;s de los medios. La formaci&#243;n del profesorado en mediosEl profesorado en medios debe tener clara su visi&#243;n y comprensi&#243;n de los medios. E, igualmente, partimos de la consideraci&#243;n de que la omnipresencia e influencia de los medios en nuestras vidas, de manera imperiosa, justificar&#237;a la necesidad de estudiarlos y cuestionarlos. Con ello, la propuesta que mantenemos es la pertinencia en la formaci&#243;n del profesorado en medios no s&#243;lo en cuanto al conocimiento del aparato sino, tambi&#233;n, del lenguaje, discurso y tecnolog&#237;a, as&#237; como de las competencias, ventajas y riesgos (Cabero, 1991; Du Gay et alli, 1997). Aunque somos de la opini&#243;n que el profesorado no es el &#250;nico responsable en la educaci&#243;n en medios (pues los padres y madres, as&#237; como los propios medios, tambi&#233;n son co-responsables)&#8230; pero &#233;ste colectivo profesional de hombres y mujeres si ha de conocer sus competencias en esta materia en el aula.El profesorado de la contemporaneidad debe estar formado en medios. Precisa conocerlos y ser capaz de expresarse con ellos, del mismo modo que debe saber integrarlos en la din&#225;mica curricular (Cabero, Fern&#225;ndez, Barroso: 2000, 253-265). No basta con un acercamiento fr&#237;volo y epid&#233;rmico. &#201;ste ha de verse en la necesidad de mirar m&#225;s all&#225; de lo que ser&#237;a utilizarlo como agentes instruccionales y usarlos como medios propiamente que facilitan y provocan el debate sobre (a prop&#243;sito de &#233;stos con respecto a lo dem&#225;s) y en (en relaci&#243;n con ellos mismos).&#8220;(...). Se cae en lo que podr&#237;a denominarse el fetichismo de la tecnolog&#237;a. Consiste en creer ingenuamente que basta que un mensaje sea vehiculado por una m&#225;quina para que resulte eficaz. Se piensa, tal vez, que si la televisi&#243;n o la publicidad son seductoras es por las tecnolog&#237;as a trav&#233;s de las que se transmiten los discursos&#8221; (Ferr&#233;s: 1998: 117).Igualmente, el profesorado en medios ha de tener la lucidez de integrarlos en los curr&#237;cula y mejorar, en la medida de sus posibilidades, la orientaci&#243;n de la ense&#241;anza y el aprendizaje. La pregunta no est&#225;, en la l&#237;nea que se formulara Clark (1985, 3-4) en el sentido de &#8220;&#191;El nuevo medio produce m&#225;s rendimiento de aprendizaje que el medio antiguo o la instrucci&#243;n convencional?&#8221;, sino, m&#225;s bien, en que la ense&#241;aza y el aprendizaje est&#225;n en funci&#243;n del m&#233;todo y no del medio; y comprender en qu&#233; medida se favorece (en el sentido de mejorar la calidad de) la ense&#241;anza o el aprendizaje con los medios de comunicaci&#243;n.Asimismo, este &#237;tem que hemos determinado en llamar la formaci&#243;n del profesorado en medios ha de pasar por la aceptaci&#243;n de que las diferentes situaciones de ense&#241;anza no son unidireccionales, sino que se dan cita un sinn&#250;mero de variables que erigen al alumnado no en un mero receptor pasivo sino en un participante activo y, ciertamente, consciente del proceso. Con ello, el medio funciona como un agente motivador y flexibiliza el ritmo de aprendizaje de cada alumnado pudi&#233;ndose adaptar a sus necesidades y peculiaridades.Para recapitular este pensamiento reproducimos unas ideas claves expuestas por Clark y Salomon (1986: 474-475) que tienen relaci&#243;n con la formaci&#243;n en medios, ya que reflejan gran lucidez y pueden llegar a ser unas v&#225;lidas orientaciones para quien las usara: 1)	Las pasadas investigaciones sobre medios han puesto claramente de manifiesto que ning&#250;n medio enfatiza m&#225;s el aprendizaje que otro, si no tenemos en cuenta otra serie de elementos como: las tareas de aprendizaje, los elementos simb&#243;licos, el curr&#237;culum, los contenidos o la estructuraci&#243;n de &#233;stos. 2)	Alguna nueva tecnolog&#237;a es probable que ense&#241;e mejor que su predecesora porque posee mejores materiales instruccionales y por la novedad. 3)	Las futuras investigaciones se realizar&#225;n en el contexto de las ciencias cognitivas. 4)	No es cuesti&#243;n de preguntarnos solamente c&#243;mo y por qu&#233; un medio opera en la instrucci&#243;n y el aprendizaje, sino tambi&#233;n por qu&#233; puede ser utilizado.Con la pertinente formaci&#243;n del profesorado en medios estaremos &#8220;agiornando&#8221; la ense&#241;anza para responder a las expectativas y necesidades que est&#225;n surgiendo en la emergente sociedad de la informaci&#243;n, la comunicaci&#243;n y del conocimiento. Dicho de otra forma, la adquisici&#243;n de esta formaci&#243;n en el profesorado permitir&#225; proyectar la sensibilidad y el esp&#237;ritu cr&#237;tico necesario para formar parte y contribuir a la preparaci&#243;n de &#8220;los alumnos para comprender y participar en la complejidad y el dinamismo del mundo que les ha tocado vivir, dando sentido a las adquisiciones y desarrollando actitudes adecuadas&#8221; (Montero, 1999: 125).Tal vez, la calidad docente ha de pasar por la inversi&#243;n por parte de las instituciones responsables en formaci&#243;n del profesorado. Es preciso que el docente tenga presente que existen diferentes procesos de ense&#241;anza-aprendizaje (con herramientas medi&#225;ticas), adem&#225;s de activarlo como hacedor del proceso y del curr&#237;culum, atendi&#233;ndose a sus competencias inmejorables como conocedor del contexto en que se desenvuelve.La formaci&#243;n permanente del profesorado en medios pasa por la adquisici&#243;n de conocimientos y estrategias (t&#233;cnicas, did&#225;cticas y comunicativas) para usarlos en clase, as&#237; como en el desarrollo de capacidades y destrezas psicodid&#225;cticas en cuanto a la decisi&#243;n o evaluaci&#243;n del proceso, o bien en el quehacer pr&#225;ctico creando sus propios recursos con un enfoque cr&#237;tico (Bautista, 1998: 111-128; Amar, 2006a: 79-87), pues la pasividad en la escuela es un procedimiento anclada al pasado y no responde a las necesidad del siglo XXI inspirado en el &#8220;hecho&#8221; de aprender a aprender... &#8220;Consideramos que el uso cr&#237;tico de los medios debe ser entendido como la utilizaci&#243;n que hacen de los mismos los profesores que asumen la funci&#243;n de intelectuales cr&#237;ticos y transformativos. Este tipo de uso contempla los recursos como herramientas de investigaci&#243;n y, como tal, la utilizaci&#243;n de los mismos lleva impl&#237;cita un an&#225;lisis&#8221; (Bautista, 1994: 52).A todas luces, la formaci&#243;n del docente en medios conlleva la posibilidad inherente de que &#233;ste pueda acceder a la formaci&#243;n permanentemente. O sea, al perfeccionamiento y actualizaci&#243;n en materia de contenidos y de did&#225;ctica. Pero la preocupaci&#243;n estriba sobre la necesidad de un plan de formaci&#243;n a tenor de la importancia y repercusi&#243;n de los medios en la sociedad, en la ense&#241;anza-aprendizaje, etc. No vale con dejarla al libre albedr&#237;o de los diferentes profesionales de la educaci&#243;n, es preciso &#8220;establecer planes de formaci&#243;n de acuerdo con criterios diferentes, pero en cualquier caso es necesario la existencia de un plan de formaci&#243;n&#8221; (Mart&#237;nez, 1995: 336).Simplemente para dar por finalizado, o al menos en parte, estas l&#237;neas de invitaci&#243;n a reflexionar al respecto de &#8220;la formaci&#243;n del profesorado en medios&#8221;, cabr&#237;a parafrasear a Taddei (1979: 16), quien con esp&#237;ritu precursor escribi&#243;: &#8220;No es, ciertamente, un lujo o un &#8220;estar al d&#237;a&#8221;, es una imprescindible necesidad para hacernos entender, para poder, simplemente, comunicarnos con nuestros educandos&#8221;. Unas l&#237;neas que apenas necesitan comentario, ya que recogen parte del &#225;nimo del presente art&#237;culo &#8220;Educar en medios: educar para las pantallas&#8221;. E, igualmente, mantiene el prop&#243;sito de haber contribuido a optimizar su utilizaci&#243;n por parte del profesorado (pensando en el alumnado del siglo XXI) que contin&#250;a siendo parte fundamental de nuestro ideario.El docente ha de erigirse como dinamizador del proceso de ense&#241;anza-aprendizaje y debe contar con apoyo, en el amplio sentido del t&#233;rmino, y que no sea su mayor preocupaci&#243;n &#8220;hacer funcionar correctamente el v&#237;deo y el ordenador&#8221; (Gispert, 1997: 83). Educar en el siglo XXI ha de tener presente educar en medios&#8230; y ah&#237; la comunidad socioeducativa, adem&#225;s de las pantallas, tienen mucho que decir. ReferenciasAguaded, I. 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			<content:encoded><![CDATA[Autor: V&#237;ctor Amar<br>Universidad de C&#225;diz. Facultad de Ciencias de la Educaci&#243;n. Campus Universitario de Puerto Real. Pol&#237;gono R&#237;o San Pedro, 11510 Puerto Real, C&#225;diz. Tlfno. (956) 016249. Fax (956) 016253. victor.amar@uca.es<br>(Recibido Noviembre 2006; aceptado Diciembre 2006).<br>Biblid (0214-137X (2005) 21; 215-227)<br><br>PUBLICADO EN LA REVISTA "TAVIRA" N&#186; 20 (Facultad de Educaci&#243;n. Universidad de C&#225;diz. C&#225;diz)<br><br>Resumen<br>La educaci&#243;n del siglo XXI nos exige estar actualizado. Tal vez, una de las maneras de no quedar obsoleto en nuestro quehacer diario es atender a los diferentes escenarios educativos y, con ello, considerar a los medios de comunicaci&#243;n. Para nuestra actualizaci&#243;n proponemos en primer lugar establecer un marco de reflexi&#243;n en torno a la relevancia de educar en medios, adem&#225;s contribuir al debate con la redacci&#243;n de un dec&#225;logo sobre los medios en la educaci&#243;n. Igualmente, conocer el lenguaje de los medios ser&#237;a otro aspecto de suma relevancia, as&#237; como atender a la formaci&#243;n del profesorado en medios. Cuatro secuencias para atender a los medios en el entramado de la educaci&#243;n.<br>Palabras claves: Educaci&#243;n en medios; Lenguaje de los medios; Formaci&#243;n del profesorado; La educaci&#243;n en el siglo XXI.<br><br>Summary<br>The 21st century education makes us have our knowledge updated. Perhaps, one way not to become odd in our everyday task consists of attending the different educative scenarios and, in this way, taking into account the mass media. To update our knowledge, we propose, on the first place, establishing a framework for the reflection about the relevance of media education, and also to make a contribution to the debate by creating a decalogue on mass media in education. In the same way, getting to know media language would also be a very important aspect, as well as attending to teachers training on media. Four sequences to attend the media in the educational network.<br>Key words: Media education, Media language, Teachers training, Education in the 21st century. <br><br>R&#233;sum&#233; <br>L&#8217;&#233;ducation du XXI si&#232;cle exige de nous que nous nous mettions &#224; jour. Il se pourrait que l&#8217;une des mani&#232;res de nous actualiser quotidiennement soit d&#8217;&#234;tre attentifs &#224; la diversit&#233; de la sc&#232;ne &#233;ducative et donc, d&#8217;envisager l&#8217;apprentissage parles m&#233;dias. Ainsi, nous proposons dans un premier temps d&#8217;&#233;tablir un cadre de r&#233;flexion autour de l&#8217;importance d&#8217;&#233;duquer par les m&#233;dias. Dans un second temps, nous proposons de participer au d&#233;bat en r&#233;digeant un d&#233;calogue sur les m&#233;dias dans l&#8217;&#233;ducation. D&#8217;autre part, conna&#238;tre le langage des m&#233;dias, ainsi que s&#8217;occuper de la formation des enseignants semblent &#234;tre deux aspects particuli&#232;rement importants. Voici donc quatre s&#233;quences pour prendre en compte les m&#233;dias dans le monde de l&#8217;&#233;ducation.<br>Mots-cl&#233;: &#201;ducation dans les m&#233;dias ; Langage des m&#233;dias ; Formation des enseignants ; L&#8217;&#233;ducation au XXI si&#232;cle.<br><br><br>----0----<br> <br> &#8220;El estudio de los medios de comunicaci&#243;n<br>est&#225; estrechamente relacionado con el impacto <br>de la ideolog&#237;a en la sociedad. La ideolog&#237;a<br>alude a la influencia de las ideas en las creencias<br>y acciones de las personas&#8221;<br>Anthony Giddens<br><br>La relevancia de educar en medios pasa por la propia coherencia de educar en la contemporaneidad. A nadie se le escapa la necesidad de convivir con el tiempo en presente; de igual modo, que lo que se persigue con la educaci&#243;n en medios es un gesto de lucidez y permisibilidad que posibilite a la ciudadan&#237;a participar de la cultura contempor&#225;nea, tal como se presenta y representa a trav&#233;s de los mass media (Bryant y Zillmann, 1966; Wolf, 2000).<br><br>&#8220;Estamos inmersos en una cultura audiovisual que obliga a las instituciones educativas a reflexionar sobre la validez actual de sus concepciones did&#225;cticas y sobre la funcionalidad de sus proyectos&#8221; (Quiroz, 1997: 31).<br><br>Educar en medios no s&#243;lo para ser meros receptores sino, tambi&#233;n, para desarrollar la posibilidad de convertirse en emisores; adem&#225;s de fomentar con la educaci&#243;n en medios desde la convivencia, hasta la autonom&#237;a del alumnado, pasando por la cr&#237;tica y la reflexi&#243;n de lo que se proyecten en las pantallas... <br><br>&#8220;Una educaci&#243;n en medios no se contenta con el an&#225;lisis de los textos; propone una reflexi&#243;n cr&#237;tica sobre los medios y sobre las relaciones sociales representadas en sus mensajes.<br>Una educaci&#243;n en medios significa desafiar las representaciones tal como aparecen en los medios&#8221; (Morduchowicz, 2003: 44).<br><br>Por la mayor&#237;a de los espectadores/lectores se admite que el avance de los medios en la cotidianeidad es sumamente relevante. Por ejemplo, los menores pasan, tal vez, el mismo tiempo frente a &#233;stos electrodom&#233;sticos que en la escuela y se convierten en ni&#241;eras electr&#243;nicas; mientras que los adultos acogen a los medios en calidad de hu&#233;sped alienante. Asimismo, los medios de comunicaci&#243;n de masas, al igual que los nuevos medias, se han erigido como un indiscutible referente de socializaci&#243;n. Con todo, el universo medi&#225;tico penetra y permanece en la ciudadan&#237;a y ha de ocupar y preocupar a la comunidad socioeducativa. <br><br>En las pantallas se emiten un sinn&#250;mero de valores y contravalores que, a veces, son contrapuntos a los transmitidos en el seno del aula. No ser&#237;a pertinente enfrentarse a este agente de socializaci&#243;n, que funciona como agencia (con sus emisiones, merchandising, marketing&#8230;), sino que lo m&#225;s inteligente ser&#237;a saber utilizarlo en su justa medida y sacarle el m&#225;ximo provecho. Cada vez que se ilumina una pantalla, quiz&#225;, estemos contribuyendo al derrumbe de uno de los muros del aula (McLuhan y Carpenter, 1981) y, de este modo, acerquemos la realidad exterior a la escuela. Con todo, se hace necesario su conocimiento y utilizaci&#243;n id&#243;nea. <br><br>Con el fin de adquirir aquellas imprescindibles competencias educativas para adaptarnos a los tiempos en presente se hace necesario actualizarse y atender a los medios de comunicaci&#243;n con lucidez e idoneidad. En este sentido el pensador uruguayo Mario Kapl&#250;n, (1998: 158) apunta &#8220;considerar a la comunicaci&#243;n no como un mero instrumento medi&#225;tico o tecnol&#243;gico sino ante todo como un componente pedag&#243;gico. En tanto interdisciplina y campo de conocimiento, en la &#8220;comunicaci&#243;n educativa&#8221; as&#237; entendida convergen una lectura de la pedagog&#237;a desde la comunicaci&#243;n y una lectura de la comunicaci&#243;n desde la pedagog&#237;a&#8221;. <br><br>Con todo ello, pensamos en la emergente cultura del docente de la contemporaneidad que se hace coincidir con la innovaci&#243;n educativa y la necesidad del cambio. Las cosas no son o no se deben ense&#241;ar de la misma manera que se hac&#237;an tradicionalmente. Es pertinente revisar el modo de ense&#241;ar, partiendo de la base de que los &#8220;contenidos&#8221; son otros, del mismo modo que las formas de aprender son otras, as&#237; como los escenarios tambi&#233;n se han visto diversificados y, adem&#225;s, que los narratarios igualmente han cambiado, vi&#233;ndose fascinados por el discurso seductor y persuasivo de la imagen en movimiento. Estamos intentando poner de manifiesto la necesidad de una nueva &#233;tica en el profesorado, actualizada e innovadora... Del mismo modo que evidenciamos un nuevo compromiso en el alumnado que se erija como part&#237;cipe activo del proceso con los medios (Clark y Salom&#243;n, 1986).<br><br>Por otro lado, el quehacer creativo no se puede eludir como basamento de lo que entendemos como educar en medios. Ciertamente, la propuesta es la de desenvolver, de la misma manera, las posibilidades activas y creativas del espectador/alumnado. Un modelo de ense&#241;anza-aprendizaje eminentemente pr&#225;ctico e innovador que pretende poner sobre el tapete la consigna de aprender haciendo y sintiendo. <br><br>&#8220;La instituci&#243;n educativa puede seguir viviendo de espaldas a la realidad social que vivimos, ignorando los medios o haciendo un uso alienador de los mismos, repitiendo id&#233;nticos esquemas o utiliz&#225;ndolos indiscriminadamente; o bien puede tender hacia una utilizaci&#243;n planificada, cr&#237;tica y creativa de los &#8220;mass media&#8221; a partir de una reflexi&#243;n meditada de los equipos de profesores.<br>La introducci&#243;n de los medios audiovisuales y de comunicaci&#243;n en nuestras aulas puede y tiene que ser la punta de lanza que permita esa reflexi&#243;n seria sobre nuestro modelo de entender y concebir la ense&#241;anza. Los medios ofrecen una privilegiada oportunidad para cambiar y mejorar&#8221; (Aguaded, 1996: 16-17).<br><br>En este macro contexto que acabamos de abrir, aparece de forma paralela a la de educar en medios la acepci&#243;n de educar con medios, que podr&#237;amos establecer en su triple vertiente de utilizaci&#243;n:<br><br>&#8226;	Saber utilizarlo como apoyo (en la clase)<br>&#8226;	Saber utilizarlo como lecci&#243;n (de una clase) <br>&#8226;	Saber utilizarlo como proceso (por una clase)<br><br>Con la intenci&#243;n de presentar otro punto de vista al respecto reproducimos el enfoque se&#241;alado por Natalia Bernabeu Mor&#243;n (1995: 9) quien hace coincidir los contenidos educativos de la Educaci&#243;n en Medios de Comunicaci&#243;n (EMC) con los conceptos, los procedimientos y las actitudes, seg&#250;n se corresponda con educar en medios, educar con medios y educar ante los medios, respectivamente:<br><br>- La educaci&#243;n en los medios: el curr&#237;culo incluye los conceptos b&#225;sicos relativos a la lectura entendida en un sentido amplio: diferentes c&#243;digos (verbales, visuales, sonoros, audiovisuales); medios de comunicaci&#243;n; fuentes de informaci&#243;n y tratamiento de la misma; soportes en los que aparece la informaci&#243;n; lugares de almacenamiento y consulta de documentos: bibliotecas, hemerotecas, fonotecas, videotecas; nuevos medios t&#233;cnicos y posibilidades de uso, etc.<br><br>- La educaci&#243;n con los medios: el curr&#237;culo insiste en la adquisici&#243;n de procedimientos como la lectura cr&#237;tica y comprensiva de los mensajes massmedi&#225;ticos, la utilizaci&#243;n de variadas fuentes de informaci&#243;n y documentaci&#243;n, la adquisici&#243;n de t&#233;cnicas de trabajo cient&#237;fico; estrategias de recogida, selecci&#243;n, archivo, recuperaci&#243;n y transmisi&#243;n de la informaci&#243;n.<br><br>- La educaci&#243;n ante los medios: el curr&#237;culo se&#241;ala la necesidad de desarrollar determinados valores en relaci&#243;n con la abundancia de informaci&#243;n que ofrece nuestra sociedad: actitudes de consumo selectivo, an&#225;lisis cr&#237;tico de los mensajes, contraste con la realidad, postura activa ante los medios, formaci&#243;n de un criterio propio y formaci&#243;n en valores. <br><br>Ahora bien, para el &#233;xito de la utilizaci&#243;n de los medios en el acto did&#225;ctico es pertinente, tal como indica el profesor catal&#225;n Joan Ferr&#233;s (1994: 57 y ss.), que: &#8220;La selecci&#243;n de un medio deber&#225; hacerse, pues, en funci&#243;n de sus atributos espec&#237;ficos y de su capacidad para cumplir la tarea did&#225;ctica que el profesor le desea asignar. (...)&#8221;.<br>	<br>Antes de dar por finalizado este ep&#237;grafe inicial que centra su discurso en la importancia y necesidad de educar en medios con un sentir cr&#237;tico (Piette 1996), compartiremos el texto suscrito por los profesores de la Universidad de Sevilla, Cabero y Romero Tena, con respecto a la educaci&#243;n en medios:<br><br>&#8220;La Educaci&#243;n en los Medios ha de ser una educaci&#243;n que pretenda hacer comprender qu&#233; son los medios, c&#243;mo funcionan, c&#243;mo se elaboran sus mensajes y c&#243;mo se difunden. Una educaci&#243;n que permita a los receptores reflexionar sobre la imagen del mundo y sobre la realidad que les es transmitida y de la que, al mismo tiempo, participan&#8221; (Cabero y Romero Tena, 2001: 131).<br><br>Sin embargo, contrarrestar los envites de los medios de comunicaci&#243;n y los valores que en ellos se socializan es arduo y complicado, ya que el tiempo de exposici&#243;n y la actitud que mantiene la ciudadan&#237;a en general hace prever que es un tanto dif&#237;cil paliarla. Entre la educaci&#243;n y los medios se establece un conflicto que seg&#250;n V&#225;zquez Freire (2000: 56) los valores promovidos por la escuela y los transmitidos por los medios se pueden establecer a partir de un esquema dual &#8211;centrado en la dicotom&#237;a de valores, as&#237; como concepto, procedimiento y actitudes&#8211;, que sirve para iniciar un debate que preocupa a la opini&#243;n p&#250;blica en general, ya que la escuela prioriza un discurso mientras que los medios (principalmente la televisi&#243;n, que es la m&#225;s extendida y la que la mayor&#237;a de la poblaci&#243;n suele asistir, aunque avanza, con otras caracter&#237;sticas, el videojuego o Internet) inspira otras ense&#241;anzas (Morduchowicz, 2001; Garc&#237;a Matilla, 2003). Una preocupaci&#243;n que se extiende y de la cual nosotros no podemos permanecer al margen e impasibles. <br><br>En este sentido, ya no vale con mirar a otra parte &#8211;como dir&#237;a Saint&#8211;Exup&#233;ry: &#8216;para ver claro basta con cambiar de direcci&#243;n la mirada&#8217;&#8211;, pues en todo o en cualquier lugar, se refleja el sentir de los medios de comunicaci&#243;n de masas, algo que preocupa e intranquiliza. Las pantallas lo invaden todo y aglutinan e impulsan un modo de sentir y comportarse: atendiendo a los hechos m&#225;s banales como otros con unas caracter&#237;sticas m&#225;s complejas a tenor de gustos, modas, comportamientos&#8230;<br><br>Educar en medios significa poder, de un lado, contribuir a un mejor conocimiento y, de otro lado, poder favorecer a la creaci&#243;n de una sociedad m&#225;s justa, con menos manipulaci&#243;n y con personas m&#225;s responsables (Buckingham, 2004). Con esta intenci&#243;n establecemos, en los apartados siguientes, un dec&#225;logo sobre los medios en la educaci&#243;n, abordamos el lenguaje de los medios y, por &#250;ltimo, atendemos a la formaci&#243;n del profesorado en medios.<br><br>Dec&#225;logo sobre los medios en la educaci&#243;n<br><br>La importancia de los medios de comunicaci&#243;n en la educaci&#243;n es un aspecto incuestionable, a nuestro entender, en nuestros d&#237;as. Sin embargo, debemos conocer cu&#225;les son las funciones que &#233;stos pueden y deben desempe&#241;ar dentro del contexto educativo para que realmente tengan sentido e intencionalidad, as&#237; como las posibilidades educativas de los mismos. <br><br>Para ello, hemos elaborado un dec&#225;logo en el que recogemos de manera gr&#225;fica diez reflexiones acerca de las posibilidades educativas de los medios de comunicaci&#243;n en el aula, ya que permite poner en juego algunos de los elementos m&#225;s importantes que se dan cita en el escenario educativo. Estamos ante una interesante herramienta pedag&#243;gica y did&#225;ctica que ha de propiciar situaciones de ense&#241;anza-aprendizaje. Las posibilidades educativas que otorgamos a las pantallas son:<br><br>1.- Educar en la contemporaneidad <br>2.- Presentarse como un activador del conocimiento<br>3.- Introducirse como un aliciente motivador para el saber y poner al alumnado en relaci&#243;n con su realidad	<br>4.- Contemplarse como hacedores de preguntas m&#225;s que como una herramienta que facilita respuestas o un recurso donde se obtengan soluciones<br>5.- Promover el acceso a la informaci&#243;n y a la constataci&#243;n de &#233;sta<br>6.- Favorecer el manejo aut&#243;nomo y cr&#237;tico de la informaci&#243;n, promoviendo el pensamiento cr&#237;tico y reflexivo (describir, comparar, relacionar, clasificar, etc.) con la finalidad de que posibilite la adquisici&#243;n o mejora de habilidades intelectuales para seleccionar, analizar y comprender la informaci&#243;n y a los medios. <br>7.- Contribuir al aprendizaje significativo y atender a la diversidad cultural y ritmos de aprendizaje<br>8.- Facilitar mecanismos que permitan la integraci&#243;n y el di&#225;logo te&#243;rico-pr&#225;ctico<br>9.- Incentivar la participaci&#243;n real (y no s&#243;lo simb&#243;lica) del estudiante en su proceso de aprendizaje. Para ello, es aconsejable que los estudiantes creen materiales producto de su acci&#243;n investigativa, con el prop&#243;sito que los medios active la relaci&#243;n entre los que ense&#241;an y los que aprenden<br>10.- Presentar la posibilidad de establecer una relaci&#243;n interactiva con la mayor&#237;a de los componentes del curr&#237;culum<br>	<br>Este dec&#225;logo (de posibilidades) queda completado con la aportaci&#243;n, en 15 puntos, que elabora el profesor sevillano Julio Cabero Almenara (2001: 289-290) a prop&#243;sito de la relaci&#243;n que mantiene los medios de comunicaci&#243;n y el proceso de ense&#241;anza-aprendizaje, sea como motivo de estudio, reflexi&#243;n o an&#225;lisis:<br><br>1.	Los efectos que tienen en la sociedad en general y en la educaci&#243;n en particular.<br>2.	La importancia que el aprendizaje mediado tiene para el ser humano, tanto a nivel cognitivo como afectivo y psicomotor.<br>3.	El papel que desempe&#241;an como elementos intermediarios del curr&#237;culum.<br>4.	Ofrecen respuesta a la diversidad de planes de inserci&#243;n masiva de medios en los contextos instruccionales que se est&#225;n produciendo.<br>5.	La necesidad de ir elaborando un cuerpo te&#243;rico que nos ayude a comprender su funcionamiento curricular.<br>6.	El desconocimiento actual que tenemos sobre el porqu&#233; y c&#243;mo funcionan en contextos curriculares.<br>7.	La carencia de investigaciones que nos aporten elementos para la formaci&#243;n de un modelo comprensivo sobre su funcionamiento.<br>8.	La significaci&#243;n que tiene como instrumento de aprendizaje.<br>9.	La aparici&#243;n de nuevos canales de comunicaci&#243;n respecto a los cuales desconocemos sus verdaderas potencialidades para el aprendizaje.<br>10.	La importancia que tienen como elementos motivacionales.<br>11.	Las interacciones simb&#243;licas que establecen con las habilidades cognitivas de los sujetos.<br>12.	La significaci&#243;n que tienen como elementos ideol&#243;gicos.<br>13.	Ser elementos claves en el proceso de comunicaci&#243;n educativa.<br>14.	Ser elementos determinantes para la construcci&#243;n de entornos educativos.<br>15.	Las posibilidades que poseen para presentar informaciones a la que no podemos acceder por nuestras caracter&#237;sticas fisiol&#243;gicas e hist&#243;ricas.<br><br>	En definitiva, son muchas las posibilidades educativas de los medios de comunicaci&#243;n en la educaci&#243;n y, por ello, se erigen como uno de los mejores aliados en el proceso de ense&#241;anza-aprendizaje, siempre que &#233;stos sean utilizados con una intencionalidad educativa y sean contemplados de manera acertada en el curr&#237;culum, teni&#233;ndose presente la interrelaci&#243;n de todos los elementos que confluyen en el marco educativo. <br><br>Los medios en la educaci&#243;n requieren una disposici&#243;n por parte del profesorado que ha de dominar desde el conocimiento a las posibilidades did&#225;cticas con que cuenta el medio utilizado&#8230; e, inclusive, a la disposici&#243;n formal del aula o el ambiente luminoso mejor para la clase, entre otros aspectos. No obstante, el profesorado implicado ha de conocer igualmente su lenguaje, su tecnolog&#237;a y, como no podr&#237;a ser menos, su discurso. El lenguaje es un pretexto para acercarnos a los medios y poder entrar a conocerlos y utilizarlos mejor.<br><br>El lenguaje de los medios<br><br>Quiz&#225; es obvio, o no, pensar que un primer estadio para utilizar de manera id&#243;nea los medios en el curr&#237;culum es acerc&#225;ndose a su lenguaje. Nuestra estrategia se centra en conocer su modo de expresi&#243;n y, de este modo, extraerle un ulterior aprovechamiento educativo.<br><br>El conocimiento del sistema simb&#243;lico, as&#237; como el modo de construcci&#243;n a partir de la tecnolog&#237;a de transmisi&#243;n y el mensaje transportado por el medio es una labor necesaria. Igualmente, las coordenadas psicoling&#252;&#237;sticas en el marco de la sintaxis (orden), sem&#225;ntica (sentido) y pragm&#225;tica (uso) se hacen imprescindibles (Brockart, 1977; Vallet, 1977; Saussure, 1980; Valle Arroyo, 1992).<br><br>El conocimiento del sistema simb&#243;lico es de suma relevancia en una sociedad mediatizada como la contempor&#225;nea, donde es dif&#237;cil encontrarlo en estado puro, debido a su gran interacci&#243;n con otros sistemas simb&#243;licos. El ejercicio por interpretarlo o decodificarlo en su justa medida es una consigna a seguir, con el prop&#243;sito de continuar perteneciendo y participando de la cultura del siglo XXI. A trav&#233;s de los diferentes sistemas simb&#243;licos la sociedad se encuentra pr&#225;cticamente mediatizada, de tal manera que nosotros mismos somos &#8220;s&#237;mbolos&#8221; dentro del gran mecanismo sociopol&#237;tico de la sociedad globalizada, neoliberal y postmoderna.<br><br>Dentro de este panorama mediado y globalizado, los medios de comunicaci&#243;n (de masas) tienen due&#241;o y emiten los mensajes que desean. Aglutinan y hacen que sintonicemos con ideas o pautas de consumo que nos homogenizan, como atisbara perspicazmente y con gran lucidez el cineasta italiano, Roberto Rossollini, en la d&#233;cada de los 70: &#8220;Pero estos medios &#8211;incluyendo a la prensa, radio, televisi&#243;n y, por supuesto al cine&#8211;, no lo olvidemos, se hallan al servicio de grupos dominantes que los manejan a su antojo; para servirlos adecuadamente, necesitan del &#233;xito a toda costa. <br><br>&#8220;(...) Los medios de comunicaci&#243;n moldean la opini&#243;n p&#250;blica, a fin de ponerla al servicio de la voluntad imperante. Todo pensamiento que no pueda ser inmediatamente aprovechado con fines pol&#237;ticos, se desecha sin m&#225;s&#8221; (Rossellini, 1977: 114-115).<br><br>Ante esta homogenizaci&#243;n premeditada hace falta conocer el lenguaje de la contemporaneidad. Es necesario desprenderse de la catatonia medi&#225;tica y comprender los diferentes sistemas simb&#243;licos que generan procedimientos comunicativos y representativos. En la actualidad no es v&#225;lido s&#243;lo conocer los mecanismos con que se construye la palabra escrita o transmitida, se hace necesario conocer y utilizar correctamente el lenguaje de la imagen fija, en movimiento, audiovisual, multimedia, digital, etc.<br><br>&#8220;Todos los ni&#241;os que est&#225;n ahora en la escuela pasar&#225;n la mayor parte de su vida adulta como ciudadanos del siglo XXI. No tenemos que retroceder sino avanzar hacia lo b&#225;sico, hacia el desarrollo de las aptitudes y habilidades que todo el mundo necesita si se le quiere educar para la vida en el siglo pr&#243;ximo&#8221; (Masterman, 1993b: 29).<br><br>Igualmente, la importancia del conocimiento de los medios est&#225; en relaci&#243;n con la pir&#225;mide de la comunicaci&#243;n sostenida por el comunic&#243;logo norteamericano Denis McQuail (1999: 36), quien defiende que los medios de comunicaci&#243;n de masas abarcan a toda la sociedad, inclusive, la escuela, adem&#225;s de que somos sabedores del tiempo que luego el alumnado pasa ante los medios empap&#225;ndose con ellos y sin, pr&#225;cticamente, ning&#250;n tipo de &#8220;defensa&#8221; u orientaci&#243;n.<br><br>La extensi&#243;n y presencia de los medios, en cantidad y calidad, hacen que sean motivo de estudio y an&#225;lisis. Con ello, desde la instituci&#243;n educativa se ha de tener muy presente el conocimiento del lenguaje de los medios, para conocerlo, comprenderlo y utilizarlo con propiedad. De este modo, se advierte imprescindible la alfabetizaci&#243;n medi&#225;tica.<br><br>&#8220;Todos los profesores que entiendan que la comunicaci&#243;n no est&#225; restringida al lenguaje hablado y escrito y a la comunicaci&#243;n en el aula deber&#237;an incluir en sus materias la lectura de im&#225;genes y la &#8220;escritura&#8221; de documentos audiovisuales. La ense&#241;anza de los medios audiovisuales deber&#237;a integrarse a trav&#233;s del curr&#237;culum, de modo que &#8220;leer&#8221; y &#8220;escribir&#8221; mensajes visuales fuera una destreza coherente, que los estudiantes considerasen tan relevante para sus vidas como la lectura y escritura del lenguaje verbal. Los medios audiovisuales ejercen una influencia sobre nuestras vidas que nos invade desde todas partes y su ense&#241;anza deber&#237;a realizarse tambi&#233;n en todas partes&#8221; (Greenaway, 1996: 53).<br><br>La interacci&#243;n de los diferentes sistemas simb&#243;licos va m&#225;s all&#225; del canal. Ellos est&#225;n en continua construcci&#243;n adapt&#225;ndose y adaptando las configuraciones mentales de los receptores. M&#225;s all&#225; de las propias razones instrumentales que se le pueden otorgar a los medios, la importancia de su imbricaci&#243;n en la sociedad y en la educaci&#243;n determina la necesidad de su estudio y an&#225;lisis. Es decir, ciertamente ponemos de manifiesto la importancia de promover una educaci&#243;n comprensiva e interpretativa, teniendo como com&#250;n denominador a la educaci&#243;n (el marco referencial del curr&#237;culum, del proceso de ense&#241;anza-aprendizaje, etc.), a la comunicaci&#243;n (medios, lenguajes y discursos, etc.) y a la sociedad (mediatizada, globalizada, etc.). Tres ejes que est&#225;n siendo imprescindibles en nuestro discurso: la educaci&#243;n, la comunicaci&#243;n y la sociedad.<br><br><br><br><br><br><br>	<br><br><br><br><br><br><br><br><br>Fuente: elaboraci&#243;n propia<br><br>La idea que defendemos es que en la actualidad se hace indispensable la alfabetizaci&#243;n medi&#225;tica (Babin, 1991: 13 y ss.; Mastermann, 1993a). Obviamente, por una presencia de cantidad (n&#250;mero de aparatos u horas frente a ellos, entre tantos otros aspectos a se&#241;alar) como de calidad de la programaci&#243;n&#8230; la mirada y el conocimiento de los medios se hacen necesarios, as&#237; como pretender entenderlos, expresarse con ello&#8230; e integrarlos en la ense&#241;anza.<br><br>&#8220;Los signos y los s&#237;mbolos son el veh&#237;culo del significado, y juegan un papel en la vida de la sociedad, en una parte de esta sociedad, que es la que de hecho les da vida. El significado es utilizado, o emerge, a partir de su uso. (...).<br>El enfoque para la comprensi&#243;n supone adquirir las destrezas que permiten ir m&#225;s all&#225; del mundo tal y como estamos acostumbrados a percibirlo a trav&#233;s de c&#243;digos ling&#252;&#237;sticos, signos culturales, y el poder establecido. Esta habilidad constituye un paso no s&#243;lo en el aprendizaje para ense&#241;ar, sino tambi&#233;n en el aprendizaje para pensar, constituyendo una teor&#237;a subyacente de hacer el mundo, en la medida en la que rehacemos y renombramos nuestro mundo, damos sentido al mundo&#8221; (Hern&#225;ndez, 2000: 48-53). <br><br>Con estas l&#237;neas a modo de introducci&#243;n a una tem&#225;tica emergente de gran repercusi&#243;n social y educativa, hemos pretendido evidenciar la necesidad de conocer el lenguaje de los medios de comunicaci&#243;n, ya que &#233;ste se hace necesario para la sociedad del siglo XXI: la sociedad de la informaci&#243;n, la comunicaci&#243;n y el conocimiento; debido a que la presencia de los medios dentro y fuera del aula es una realidad. Un triunvirato &#8211;insistimos&#8211; entre educaci&#243;n, comunicaci&#243;n y sociedad que se ha de conocer con propiedad (Amar, 2006b).<br><br>E, igualmente, estamos convencidos de la necesidad de estar alfabetizados en medios pero, tambi&#233;n, hace falta saber desenvolvernos con su lenguaje. Es decir, establecemos un llamamiento para que el alumnado y el profesorado realicen experiencias con los medios no s&#243;lo como receptores sino, tambi&#233;n, como emisores. No basta con ser sujetos que reciben mensajes mediados&#8230; hace falta presentarles cara y erigir un di&#225;logo con los medios: a trav&#233;s de los medios. <br><br>La formaci&#243;n del profesorado en medios<br><br>El profesorado en medios debe tener clara su visi&#243;n y comprensi&#243;n de los medios. E, igualmente, partimos de la consideraci&#243;n de que la omnipresencia e influencia de los medios en nuestras vidas, de manera imperiosa, justificar&#237;a la necesidad de estudiarlos y cuestionarlos. Con ello, la propuesta que mantenemos es la pertinencia en la formaci&#243;n del profesorado en medios no s&#243;lo en cuanto al conocimiento del aparato sino, tambi&#233;n, del lenguaje, discurso y tecnolog&#237;a, as&#237; como de las competencias, ventajas y riesgos (Cabero, 1991; Du Gay et alli, 1997). Aunque somos de la opini&#243;n que el profesorado no es el &#250;nico responsable en la educaci&#243;n en medios (pues los padres y madres, as&#237; como los propios medios, tambi&#233;n son co-responsables)&#8230; pero &#233;ste colectivo profesional de hombres y mujeres si ha de conocer sus competencias en esta materia en el aula.<br><br>El profesorado de la contemporaneidad debe estar formado en medios. Precisa conocerlos y ser capaz de expresarse con ellos, del mismo modo que debe saber integrarlos en la din&#225;mica curricular (Cabero, Fern&#225;ndez, Barroso: 2000, 253-265). No basta con un acercamiento fr&#237;volo y epid&#233;rmico. &#201;ste ha de verse en la necesidad de mirar m&#225;s all&#225; de lo que ser&#237;a utilizarlo como agentes instruccionales y usarlos como medios propiamente que facilitan y provocan el debate sobre (a prop&#243;sito de &#233;stos con respecto a lo dem&#225;s) y en (en relaci&#243;n con ellos mismos).<br><br>&#8220;(...). Se cae en lo que podr&#237;a denominarse el fetichismo de la tecnolog&#237;a. Consiste en creer ingenuamente que basta que un mensaje sea vehiculado por una m&#225;quina para que resulte eficaz. Se piensa, tal vez, que si la televisi&#243;n o la publicidad son seductoras es por las tecnolog&#237;as a trav&#233;s de las que se transmiten los discursos&#8221; (Ferr&#233;s: 1998: 117).<br><br>Igualmente, el profesorado en medios ha de tener la lucidez de integrarlos en los curr&#237;cula y mejorar, en la medida de sus posibilidades, la orientaci&#243;n de la ense&#241;anza y el aprendizaje. La pregunta no est&#225;, en la l&#237;nea que se formulara Clark (1985, 3-4) en el sentido de &#8220;&#191;El nuevo medio produce m&#225;s rendimiento de aprendizaje que el medio antiguo o la instrucci&#243;n convencional?&#8221;, sino, m&#225;s bien, en que la ense&#241;aza y el aprendizaje est&#225;n en funci&#243;n del m&#233;todo y no del medio; y comprender en qu&#233; medida se favorece (en el sentido de mejorar la calidad de) la ense&#241;anza o el aprendizaje con los medios de comunicaci&#243;n.<br><br>Asimismo, este &#237;tem que hemos determinado en llamar la formaci&#243;n del profesorado en medios ha de pasar por la aceptaci&#243;n de que las diferentes situaciones de ense&#241;anza no son unidireccionales, sino que se dan cita un sinn&#250;mero de variables que erigen al alumnado no en un mero receptor pasivo sino en un participante activo y, ciertamente, consciente del proceso. Con ello, el medio funciona como un agente motivador y flexibiliza el ritmo de aprendizaje de cada alumnado pudi&#233;ndose adaptar a sus necesidades y peculiaridades.<br><br>Para recapitular este pensamiento reproducimos unas ideas claves expuestas por Clark y Salomon (1986: 474-475) que tienen relaci&#243;n con la formaci&#243;n en medios, ya que reflejan gran lucidez y pueden llegar a ser unas v&#225;lidas orientaciones para quien las usara: <br><br>1)	Las pasadas investigaciones sobre medios han puesto claramente de manifiesto que ning&#250;n medio enfatiza m&#225;s el aprendizaje que otro, si no tenemos en cuenta otra serie de elementos como: las tareas de aprendizaje, los elementos simb&#243;licos, el curr&#237;culum, los contenidos o la estructuraci&#243;n de &#233;stos. <br>2)	Alguna nueva tecnolog&#237;a es probable que ense&#241;e mejor que su predecesora porque posee mejores materiales instruccionales y por la novedad. <br>3)	Las futuras investigaciones se realizar&#225;n en el contexto de las ciencias cognitivas. <br>4)	No es cuesti&#243;n de preguntarnos solamente c&#243;mo y por qu&#233; un medio opera en la instrucci&#243;n y el aprendizaje, sino tambi&#233;n por qu&#233; puede ser utilizado.<br><br>Con la pertinente formaci&#243;n del profesorado en medios estaremos &#8220;agiornando&#8221; la ense&#241;anza para responder a las expectativas y necesidades que est&#225;n surgiendo en la emergente sociedad de la informaci&#243;n, la comunicaci&#243;n y del conocimiento. Dicho de otra forma, la adquisici&#243;n de esta formaci&#243;n en el profesorado permitir&#225; proyectar la sensibilidad y el esp&#237;ritu cr&#237;tico necesario para formar parte y contribuir a la preparaci&#243;n de &#8220;los alumnos para comprender y participar en la complejidad y el dinamismo del mundo que les ha tocado vivir, dando sentido a las adquisiciones y desarrollando actitudes adecuadas&#8221; (Montero, 1999: 125).<br><br>Tal vez, la calidad docente ha de pasar por la inversi&#243;n por parte de las instituciones responsables en formaci&#243;n del profesorado. Es preciso que el docente tenga presente que existen diferentes procesos de ense&#241;anza-aprendizaje (con herramientas medi&#225;ticas), adem&#225;s de activarlo como hacedor del proceso y del curr&#237;culum, atendi&#233;ndose a sus competencias inmejorables como conocedor del contexto en que se desenvuelve.<br><br>La formaci&#243;n permanente del profesorado en medios pasa por la adquisici&#243;n de conocimientos y estrategias (t&#233;cnicas, did&#225;cticas y comunicativas) para usarlos en clase, as&#237; como en el desarrollo de capacidades y destrezas psicodid&#225;cticas en cuanto a la decisi&#243;n o evaluaci&#243;n del proceso, o bien en el quehacer pr&#225;ctico creando sus propios recursos con un enfoque cr&#237;tico (Bautista, 1998: 111-128; Amar, 2006a: 79-87), pues la pasividad en la escuela es un procedimiento anclada al pasado y no responde a las necesidad del siglo XXI inspirado en el &#8220;hecho&#8221; de aprender a aprender... <br><br>&#8220;Consideramos que el uso cr&#237;tico de los medios debe ser entendido como la utilizaci&#243;n que hacen de los mismos los profesores que asumen la funci&#243;n de intelectuales cr&#237;ticos y transformativos. Este tipo de uso contempla los recursos como herramientas de investigaci&#243;n y, como tal, la utilizaci&#243;n de los mismos lleva impl&#237;cita un an&#225;lisis&#8221; (Bautista, 1994: 52).<br><br>A todas luces, la formaci&#243;n del docente en medios conlleva la posibilidad inherente de que &#233;ste pueda acceder a la formaci&#243;n permanentemente. O sea, al perfeccionamiento y actualizaci&#243;n en materia de contenidos y de did&#225;ctica. Pero la preocupaci&#243;n estriba sobre la necesidad de un plan de formaci&#243;n a tenor de la importancia y repercusi&#243;n de los medios en la sociedad, en la ense&#241;anza-aprendizaje, etc. No vale con dejarla al libre albedr&#237;o de los diferentes profesionales de la educaci&#243;n, es preciso &#8220;establecer planes de formaci&#243;n de acuerdo con criterios diferentes, pero en cualquier caso es necesario la existencia de un plan de formaci&#243;n&#8221; (Mart&#237;nez, 1995: 336).<br><br>Simplemente para dar por finalizado, o al menos en parte, estas l&#237;neas de invitaci&#243;n a reflexionar al respecto de &#8220;la formaci&#243;n del profesorado en medios&#8221;, cabr&#237;a parafrasear a Taddei (1979: 16), quien con esp&#237;ritu precursor escribi&#243;: &#8220;No es, ciertamente, un lujo o un &#8220;estar al d&#237;a&#8221;, es una imprescindible necesidad para hacernos entender, para poder, simplemente, comunicarnos con nuestros educandos&#8221;. Unas l&#237;neas que apenas necesitan comentario, ya que recogen parte del &#225;nimo del presente art&#237;culo &#8220;Educar en medios: educar para las pantallas&#8221;. E, igualmente, mantiene el prop&#243;sito de haber contribuido a optimizar su utilizaci&#243;n por parte del profesorado (pensando en el alumnado del siglo XXI) que contin&#250;a siendo parte fundamental de nuestro ideario.<br><br>El docente ha de erigirse como dinamizador del proceso de ense&#241;anza-aprendizaje y debe contar con apoyo, en el amplio sentido del t&#233;rmino, y que no sea su mayor preocupaci&#243;n &#8220;hacer funcionar correctamente el v&#237;deo y el ordenador&#8221; (Gispert, 1997: 83). Educar en el siglo XXI ha de tener presente educar en medios&#8230; y ah&#237; la comunidad socioeducativa, adem&#225;s de las pantallas, tienen mucho que decir. <br><br>Referencias<br><br>Aguaded, I. 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